Marcador predictivo con agentes de IA y humanos
En corto
Un marcador predictivo lanza más llamadas de las que el equipo puede atender y ajusta el ritmo con lo que va midiendo, para que cada agente pase de una conversación a la siguiente sin esperar. En PulseDial funciona sobre tu propia troncal SIP, muestra el abandono y el coste por contacto en directo, y admite agentes de voz con IA trabajando la misma campaña que las personas, con el cambio de turno configurado por criterio y no por contador.
Qué hace un marcador predictivo
Un agente que marca a mano pasa la mayor parte de su turno esperando: tonos, buzones, números que no existen. En una base de datos fría, la proporción de llamadas que acaban en conversación rara vez pasa de una de cada cuatro.
Un marcador predictivo lanza varias llamadas por cada agente que está a punto de quedar libre, y entrega sólo las que ha contestado una persona. El agente encadena conversaciones. La ganancia no es marginal: es la diferencia entre un turno de tiempo de conversación y un turno de tonos.
El precio de esa ganancia es el riesgo de abandonar llamadas, y por eso todo lo demás de esta página gira alrededor de mantenerlo controlado.
Qué trae PulseDial
El ritmo se ajusta sin parar la campaña
El objetivo de abandono, la ventana de espera y la agresividad se cambian con la campaña en marcha. No hay que detenerla, exportar, reconfigurar y volver a cargar: es la operación que más veces al día hace un supervisor, y pararla para ajustarla convierte cada ajuste en una decisión que se pospone.
El abandono y el coste, en la misma pantalla
Casi siempre se puede bajar uno subiendo el otro. Verlos por separado —el abandono en el panel de operación, el coste en la factura del mes siguiente— es lo que hace que la decisión se tome a ciegas y se revise tarde.
En el panel van juntos, por campaña y en directo, con el coste calculado sobre lo que llevas marcado y no sobre lo que el operador te facturará en treinta días.
Agentes de IA en la misma campaña
Un agente de voz con IA abre la llamada, confirma quién ha contestado y por qué se le llama, y pasa a una persona cuando toca. El cambio de turno se configura por tres criterios —intención declarada, confianza del propio agente y valor de lo que está en juego— y no por un contador de intercambios, que corta igual de mal las conversaciones que iban bien.
Puedes traer tu propio agente de voz en vez de usar el nuestro. La campaña, el ritmo y la numeración son los mismos.
Sobre tu troncal SIP
PulseDial se conecta a tu proveedor actual. No hay que migrar numeración ni firmar con un operador nuevo para empezar, y las grabaciones pueden quedarse en tu propia infraestructura si tu política lo exige.
Salud de numeración
Los números se queman: los operadores los marcan y la tasa de contestación cae sin que nada en la campaña haya cambiado. El panel muestra el estado de cada número y la rotación se puede automatizar por reglas, en vez de descubrirlo cuando el resultado del mes ya se ha estropeado.
Predictivo, progresivo o por vistazo
No siempre gana el predictivo, y merece la pena decirlo:
- Predictivo — para bases grandes y frías, con ocho agentes o más conectados a la misma campaña. Por debajo de ocho pierde su ventaja estadística y sigue arriesgando abandonos.
- Progresivo — una llamada por agente libre. No abandona ninguna llamada. Es lo correcto para equipos pequeños, para bases calientes y para cualquier campaña donde una llamada abandonada cueste más que un agente esperando.
- Por vistazo — el agente ve la ficha y decide si llamar. Para carteras de alto valor donde cada contacto se prepara.
Los tres se configuran en la misma campaña y se puede cambiar de uno a otro sin rehacerla.
Con qué se integra
La campaña se alimenta de tu CRM y le devuelve el resultado de cada contacto. Sin exportar a hoja de cálculo por la mañana y volver a importar por la tarde, que es donde se pierden los reintentos y donde acaban llamándose dos veces los mismos registros.
Qué se ve antes de comprar
Una demo es una llamada de verdad, no un vídeo. Se levanta una campaña de prueba sobre numeración de prueba, con el panel abierto, y se mira cómo se mueve el abandono al tocar el objetivo. Es la única forma de responder «¿cuánto me va a costar esto por contacto?» con un número en vez de con un rango.